En 1705 la Logia de Scarborough, en la costa del condado de York, había recibido a seis Masones Aceptados, y en 1713, en una Tenida en Bradford, fueron aceptados 18 Masones no operativos.
YORK O EL ALMA RELIGIOSA DEL NORTE DE INGLATERRA
La ciudad de York es un símbolo en sí, y un símbolo de naturaleza religiosa. A pesar de haber menguado en su importancia política, desde el punto de vista religioso sigue siendo la capital del norte de Inglaterra. York es la ciudad los Mystery Plays, donde los 48 gremios representaban un auto todos los años en el día del Corpus Christi, desde 1369 hasta 1570. En la foto adjunta figuran en rojo las diócesis anglicanas que dependen de York, y en amarillo las que dependen de Canterbury. Y no solo era la capital religiosa de una mitad de la Iglesia Anglicana, sino que también estaba situada en un área donde, en el Siglo XVIII, aproximadamente el 25% de la población era recusante, es decir, a pesar de los impuestos extras y la pérdida de derechos civiles, no había renunciado a la fe católica y eran considerados por la Corona como potenciales enemigos. Es más, un año antes de la decisiva batalla de Culloden, las tropas de Bonnie Prince Charles atravesaron la ciudad de York sin que hubiese el más mínimo incidente con la población local. Dicho sin rodeos: York era una ciudad jacobita y con muy escasa simpatía por la dinastía hannoveriana que reinaba en la lejana Londres, entonces a más de una semana de distancia por los caminos de la época.
1726 LA FUNDACIÓN DE LA GRAN LOGIA - Dr. Francis Drake
Hasta 1726, la Logia de York se consideraba la Logia Madre
de las Logias inglesas, pues hacía remontar su pedigrí al año 926. Según una
versión de las Antiguas Obligaciones, en 926 el Rey anglosajón Athelstan habría
concedido a la Masoneria de York una Patente Real de rango superior al emitido
por la Iglesia o cualquier otro Señor, y el propio Athelstan fue el primer
Maestro de la Fraternidad de Masones, título que supuestamente pasó a su hijo
Edwin. Es obligatorio decir que no hay ningún registro de la época que
corrobore esto, del mismo modo que no existe rastro documental del Príncipe
Edwin ni de la mencionada Patente. Realmente es indiferente, pues aunque en la
Revolución Industrial York se convertiría en una pequeña ciudad de provincias
debido a no estar situada en la cuenca carbonífera, durante toda la historia de
Inglaterra York había sido la gran ciudad del norte, y su nombre todavía
evocaba su pasada grandeza.
Podemos presumir de que la primera Gran Logia formada en Inglaterra fue formada en esta ciudad de York, donde Edwin, el primer Rey cristiano de los Norteumbríos, hacia el año seiscientos, puso los cimientos de nuestra Catedral, y se sentó como Gran Maestro. Esto es suficiente para tengamos que disputar la superioridad a las Logias de Londres. Pero como algo así no debería suceder en una sociedad tan fraternal, les dejaremos que disfruten del título de Gran Maestro. ¡Pero solo a nosotros nos corresponde el TOTIUS ANGLIAE, el cual es nuestro exclusivo derecho!
El Merchant's Hall rompió en unos aplausos casi extáticos.
Drake no solo contradecía la versión de Anderson acerca de lo acontecido en
York, sino que reclamaba un pedigrí incomparablemente más antiguo y el derecho
a regir sobre toda Inglaterra (Totius Angliae). Sin embargo, la creciente
agitación jacobita y la Revuelta protagonizada por tropas escocesas en suelo
inglés pronto obligaría a posponer los planes.
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